Qué hacer después de terminar la secundaria

El fin de la secundaria es un evento muy importante en la vida de los jóvenes. Cuando se llega a este momento, por primera vez se comienza a orientar hacia dónde se va a dirigir el resto de la vida. Evidentemente, se trata de algo muy emocionante, también puede suponer un reto ya que surgen muchas dudas e indecisiones. De las muchas posibilidades que existen, vamos a repasar cuáles son las opciones más comunes por las que te puedes decidir al haber terminado tus estudios de secundaria. Si te encuentras en esta situación seguro que te interesa.

Seguir estudiando 

La opción más natural cuando se han acabado los estudios obligatorios es seguir estudiando. A fin de cuentas, todo lo que te enseñaron hasta ahora en la escuela ha sido general. Aprendiste matemáticas, historia universal, a leer y escribir correctamente, etc. Sin embargo, todavía no tienes una profesión. Para esto necesitas unos conocimientos específicos y, por lo tanto, seguir estudiando. 

Por cierto, si todavía no lo has hecho, debes obtener el certificado de haber terminado la secundaria cuanto antes. Es un proceso muy sencillo y en la página citasytramites.mx te explican de manera muy fácil y sencilla cómo lo puedes conseguir en línea.

Camino a la universidad 

Deseable para muchos jóvenes es seguir estudiando y acceder a la universidad. Estudiar una carrera universitaria no asegura el éxito en la vida, pero sí que facilita encontrar un trabajo mejor. Para poder acceder a la enseñanza superior, te falta pasar por un punto intermedio. Deberás estudiar bachillerato o preparatoria, según el país en el que vivas.

En el caso de que tengas claro que esto es lo que quieres, pero todavía no sabes muy bien qué carrera estudiar, lo mejor es que hagas un test vocacional. De esta manera, identificarás cuáles son tus puntos fuertes y qué es lo que más te conviene.

Aprender un oficio

Si tienes claro que lo tuyo no es la universidad, lo que deberías hacer es aprender una profesión. Existen muchos puestos de trabajo para los cuales es necesario una formación, pero no tan exigentes como para obligarte a ir a la universidad. En muchos países, existen cursos de formación profesional, donde aprenderás un oficio y además recibirás un título oficial con validez en todo el país. Muchas veces, esta es la manera más fácil de poder acceder a un trabajo.

Empezar a trabajar

Hay varios motivos por los que tal vez no puedas o no quieras seguir estudiando. Es posible que no te guste pasar horas sentado leyendo y memorizando cosas que seguramente no te interesen mucho. También puede darse las circunstancias de que por motivos económicos o familiares tengas que ayudar en casa aportando un salario. Si estás en esta situación, lo normal es que comiences a buscar un puesto de trabajo. Lamentablemente, por lo general, empleos que no requieren una formación específica, son los que están peor pagados. Si te decantas por esta opción, lo que sí te recomendamos es que no tires la toalla y sigues estudiando en tus ratos libres. Puedes aprender otro idioma o mejorar tus habilidades poco a poco.

Tomarse un año sabático

Es posible que ninguna de las opciones anteriores te haya convencido. Si todavía no tienes claro cuál es el siguiente paso que debes dar, tomarse un año sabático puede ser la solución. Hay muchos estudiantes que, tras finalizar la secundaria, se encuentran en esta situación. Al tomarse un año sabático, han podido darse un tiempo para pensar en lo que realmente quieren hacer con su vida. Además, este tiempo extra se puede aprovechar para ayudar a otros, por ejemplo, ayudando en labores sociales con alguna ONG.

No olvides que eres tú quien va a vivir con las consecuencias de esta decisión toda la vida. Así que tómate tu tiempo y decide valorando todos los factores que te hemos mencionado. Seguro que así elegirás la mejor opción para ti.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *