Nuevas formas de impartir clases tras la pandemia

Desde principios del año 2020, debido a la pandemia mundial del COVID-19, la humanidad ha experimentado un cambio radical en cuanto a cómo relacionarse. Nuestra vida ha dado un giro brusco y, cosas que llevábamos haciendo igual durante siglos, han tenido que ser adaptadas a las nuevas circunstancias en cuestión de días. Uno de los ámbitos más afectados ha sido la educación. Por eso vamos a analizar en detalle las nuevas formas de impartir clases tras la pandemia. 

La nueva forma de tomar clases 

Dado que el contacto físico aumenta sustancialmente las posibilidades de contagiarse por coronavirus, muchísimos países suspendieron las clases presenciales. Está obligado a los centros educativos, bien sean escuelas o universidades a buscar métodos alternativos de enseñanza. Como podrás imaginar, estamos hablando de las clases online.

No cabe duda de que la mayoría de estudiantes han visto como su formación pasaba de ser presencial a recibirse en línea de la noche a la mañana. El uso de Internet ha sido un gran alivio te ha permitido a jóvenes y no tan jóvenes seguir formándose a pesar de no estar físicamente en el mismo lugar que el maestro. 

Herramientas para las clases en línea 

Evidentemente, para poder llevar esto a cabo, ha sido necesario el uso de diferentes aplicaciones informáticas. Una de las más extendidas ha sido Google Clasroom, aunque no sea demasiado popular entre los alumnos. Además, Skype o ZOOM han visto incrementado considerablemente el número de usuarios. Indirectamente, también existen herramientas que se han beneficiado de estos nuevos tiempos, cómo es el caso de Kahoot! 

Algo que también ha proliferado ha sido las plataformas de enseñanza en línea de manera individualizada. Algunas de ellas permiten escoger una materia, una franja horaria y un maestro. De esta manera los alumnos pueden reforzar lo que ya saben, resolver dudas o adquirir nuevos conocimientos. Sin duda, esta dinámica muchas ventajas que son evidentes desde el primer momento:

  • Resulta mucho más cómodo tomar clases así ya que no hay que desplazarse a ningún lugar. 
  • Esto también hace que se ahorre tiempo y dinero al poder hacerlo desde casa.
  • Esto les permite poder hacer frente a los exámenes finales o parciales estando mucho más preparados.
  • Ayuda a evitar riesgos innecesarios. Al no tener que estar en contacto físico con más personas, reduces drásticamente las posibilidades de contagiarse de coronavirus.
  • Otorga una gran flexibilidad horaria. Al realizar la reserva de una clase o lección online con antelación, se puede elegir el horario que más le convenga al estudiante.

Ya nada volverá a ser como antes

Algo en lo que tanto las empresas como los centros de enseñanza están muy de acuerdo, es que estos cambios han venido para quedarse. Aunque se encuentre una vacuna y el virus desaparezca, nuestra forma de concebir el trabajo y especialmente la enseñanza nunca volverá a ser igual. Se ha demostrado los muchos beneficios que tienen estas metodologías que antes no se ponían en práctica por miedo a que fueran un fracaso.

Ahora es momento de que nos cuentes tu opinión. ¿Se ha visto afectada tu enseñanza por coronavirus? ¿Valoras positivamente las clases a distancia? Déjanos un comentario para saber lo que piensas.

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