Clases de inglés – ¿Desde cuándo son una buena opción?

Estudiar inglés está a la orden del día. Desde los más pequeños a los más grandes, pocas personas encontrarás que no estén o hayan alguna vez estado en clases de inglés. Y es que en un mundo tan globalizado como en el que nos encontramos, contar con un buen manejo de este idioma se ha convertido en una necesidad.

Saber inglés no solo nos abre muchas puertas en el ámbito laboral, sino también en lo personal. Viajar sin ningún tipo de problema, conocer amigos de todas partes del mundo, movernos en un ambiente internacional y aprender de otras culturas son algunas cosas cosas en las que el inglés nos puede ayudar. Y las clases de inglés llegaron para hacer todo esto posible. También para los más pequeños.

¿Cuándo debería empezar un niño a estudiar inglés?

Es bastante probable que alguna vez hayas escuchado que a la hora de aprender inglés, cuanto antes empieces, mejor. Esto no significa que sea tarde para personas mayores, puesto que siempre hay espacio para aprender, pero si hablamos de niños o adolescentes, insistimos: cuanto antes, mejor.

A edades tempranas nuestro cerebro actúa como una esponja. En el caso de niños pequeños, introducir el idioma desde bien temprano permite que los conceptos se asimilen de forma inconsciente y que se sientan como algo tan natural y nuestro como la lengua materna. Con la infinidad de efectos positivos que esto conlleva. Para los niños pequeños cualquier cosa que implique diversión es una buena opción: canciones, juegos, dibujos, cuentos… ¡El límite es solo tu imaginación!

Y las clases de inglés, ¿desde qué edad se recomiendan?

Para responder a esta pregunta primero tenemos que hacerte saber que hay muchos tipos de clases de inglés. Aunque lo primero que se te venga a la cabeza sean los grupos de clases de inglés de tu ciudad, gracias a Internet las opciones van mucho más allá. ¡Y te pueden encantar!

Tanto investigadores como profesores acuerdan que la edad óptima para empezar a dar clases de inglés son los 4 años. Esto no significa que antes no se deba trabajar con opciones como las que te hemos contado, sino que a partir de los 4 años es cuando el niño está listo para reforzarlo.

Por supuesto, no podemos pensar en las clases de inglés tradicionales. Los libros de texto y la gramática utilizada por los adultos, para los niños no son una opción. La alta demanda por parte de los padres de clases de inglés para niños nos permite contar con amplias alternativas tanto a nivel local como global, todas ellas con un objetivo en común: enseñar a través del juego. En Internet puedes encontrar opciones como Novakid, una academia de inglés para niños de 4 a 12 años. Este tipo de escuelas utilizan la tecnología para crear una experiencia de lo más fructífera e innovadora. Aprendiendo a través del juego, ofrecen clases de inglés que garantizan que el niño aprende y rompe la barrera del idioma mientras se divierten. Las clases suelen ser de 25 o 30 minutos, el tiempo justo durante el cual los pequeños pueden mantener su atención. ¡Son clases sin presión ni aburrimiento y llenas de diversión!

A la hora de aprender el idioma, mantener al niño ilusionado y motivado a seguir con las clases de inglés hace que los resultados se multipliquen. Y aunque 4 años te pueda parecer temprano, los resultados de millones de niños en todo el mundo ya han hablado. Las clases de inglés son una opción con gran potencial. ¡No las dejes de considerar!

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