6 cosas que odias de tus maestros

A lo largo de tu vida como estudiante tendrás profesores que marcarán tu vida de manera muy positiva. Otros, en cambio, los olvidarás tan pronto como salgas de clase el último día del curso. Sin importar si un maestro te cae mejor o peor, hay cosas que muchos hacen y que por supuesto tú odias. Tal vez no te hayas dado cuenta, pero te sorprenderá cuando lo leas.

Mandan tareas para el fin de semana

Son maravillosos esos viernes cuando se acerca la hora de salir de clase y no tienes deberes para el fin de semana. No dejas de pensar de lo bien que lo pasarás con tus amigos teniendo tanto tiempo libre. Desafortunadamente, justo cuando va a sonar la alarma, tu maestro pone cara de sorpresa y dice: “Ah, se me olvidaba. Para el lunes quiero un trabajo de 20 páginas hablando sobre la entropía universal”.

Saben buscar en Internet

Este punto viene como consecuencia del anterior. ¿Cómo vas a hacer un trabajo de 20 páginas en un fin de semana? Bendito Internet. Es extremadamente fácil realizar una búsqueda y que te salga una infinidad de resultados relacionados. Claro, es igual de fácil para tu maestro hacer lo mismo y darse cuenta de que tu trabajo no es original. Afortunadamente, existen los diccionarios de sinónimos y el truco de cambiar de orden los apartados.

Borran pronto la pizarra

El arte tomar apuntes de lo que el maestro escribe en la pizarra es algo que los alumnos venimos haciendo desde hace siglos. Lo que los profesores no han aprendido en todo ese tiempo es que no podemos tomar notas tan rápido como ellos escriben. Es más, si tenemos que prestar atención a lo que explican, vamos todavía más despacio. Eso no impide que borren todo del pizarrón antes de que hayamos acabado. De hecho, es frecuente que alguien grite “¡Noooooooo!” mientras esto ocurre.

Tienen un favorito

No importa lo bien que lo hagas o cuánto te esfuerces. Tu maestro tiene a su favorito y siempre estará por delante de los demás. Incluso meses antes del examen, sabes que este escogido sacará la nota más alta de toda la clase. De hecho, tu maestro, después de dar una larga explicación y lucirse delante de todos, buscará a su favorito con la mirada y le guiñará un ojo.

Te miran en los exámenes

Seamos sinceros: hay muchos que aprovechan cualquier oportunidad para copiar en los exámenes. Tú lo sabes, yo lo sé y, por supuesto, tu maestro también lo sabe. Así que es comprensible que durante una evaluación tu profesor se pasee por el aula. Lo que no es tan normal, o al menos no debería hacer, es pararse a tu lado y leer lo que estás escribiendo. Esto es algo que me ponía de los nervios, especialmente si estaba realizando operaciones matemáticas.

Creen que están por encima del bien y del mal

Hay profesores que se creen más sabios que Salomón. Otros piensan que lo saben todo y que si pones una excusa es porque los intentas engañar. Probablemente has vivido una de estas situaciones y no te creyeron: “Le aseguro que mi perro se comió mi tarea. No importa que sea un chihuahua, tiene muy mal carácter”. “De verdad estuve enfermo el día del examen. Vaya, no sabía que usted además de maestro se sacó la carrera de medicina. Si el justificante que le traigo no le vale iré al notario la próxima vez”.


Espero que la lectura de este artículo te haya dibujado una sonrisa. Recuerda que los maestros en general se preocupan por sus alumnos y buscan lo mejor para ellos. No obstante, al igual que todo el mundo, tienen sus peculiaridades. ¿Hay algo que no te guste de tus profesores y que te gustaría añadir a la lista? Déjame un comentario.

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